En el año 2001 constituimos SERVIGÓS como un
grupo interdisciplinario de trabajo con la finalidad de promocionar, difundir y formar
perros de servicio para personas con discapacidad y perros con función terapéutica para
diversos colectivos de personas.
Entre nuestros objetivos están tanto incidir sobre la calidad de vida de nuestros
usuarios como beneficiar la inserción del perro dentro de la sociedad humana.
En la actualidad este grupo lo forman Mª del Carmen Álvarez (terapeuta ocupacional
profesora de la universidad de la Creu Roja de Terrassa), Mª Cristina Álvarez
(antropóloga de la salud), Bettina Ferrando (educadora canina), y nuestro equipo canino.
"la salud es un estado completo de
bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de afecciones o
enfermedades"
(OMS 1947) |
Desde el punto de vista técnico un perro de
servicio o asistencia, es un animal entrenado especialmente para asistir a una persona con
discapacidad en una o más actividades de su vida cotidiana. Esto puede incluir ayuda en
la guía física, movilidad, alertas sonoras, anticipación de crisis epilépticas y apoyo
emocional entre otros. Su preparación está focalizada en compensar la discapacidad de su
dueño facilitándole mayores niveles de independencia.
Dentro de un amplio margen de discapacidades que pueden ser beneficiadas por los perros de
servicio se encuentran: Lesiones de médula espinal, discapacidades sensoriales (visuales
y auditivas), ataxia y deficiencias del equilibrio, artritis, esclerosis múltiple,
parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida, crisis convulsivas, enfermedades
cardiopulmonares, accidentes neurovasculares, dolores crónicos, recuperación de
traumatismos y depresiones, sida, ansiedad y neurosis, obesidad, ya que los perros pueden
ser entrenados para ejecutar las siguientes tareas:
-
diferenciación de sonidos: alertan a las personas con dificultades auditivas de
la presencia de sonidos específicos como alarmas, reloj, teléfono, timbre, llanto de un
bebé, golpes de puerta, etc
- asistencia
general: abrir y cerrar puertas, armarios y cajones, encender y apagar luces,
cobrar objetos caídos del suelo, traer objetos discriminados a la orden, propulsar la
silla de ruedas durante tramos cortos y rampas, negociar bordillos de las aceras, apretar
botones, emitir ladridos de aviso ante situaciones de riesgo, llevar pequeños pesos en la
boca y pesos mayores (aceptables) en un arnés, ofrecer punto de apoyo en la
deambulación, asegurar la silla de ruedas, coger objetos de estantes, llenar o vaciar la
lavadora o secadora, ayudar a vestirse y desvestirse, ir por ayuda en caso de emergencia,
etc.
- sentido de
alerta: dar aviso de una crisis en el caso de pacientes con enfermedades
convulsivas.
- guía:
ayudan a las personas con dificultades visuales a esquivar obstáculos. En España son
formados por la fundación ONCE de perros guía. |